Todavía inmersos en la alegría provocada por la resurrección de Jesús, me gustaría considerar cómo la experiencia del Señor resucitado nos llama a renovar nuestro compromiso con la virtud de la prudencia, así como con valores como de la solidaridad, la caridad, la justicia y el bien común con respecto a los más vulnerables-los pobres de la tierra. La razón de este llamado a renovar nuestro compromiso es la celebración del cuadragésimo segundo aniversario del Día de la Tierra, el próximo 22 de Abril.
Debido al cambio climático, nuestro medio ambiente, la creación de Dios, está en peligro. Según el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático, por sus siglas en ingles; IPCC, la tierra se está calentando debido principalmente a las acciones humanas. Estas acciones reflejan la codicia, las actitudes egoístas, negligencia y / o el abuso que muchos países e individuos demuestran hacia la creación de Dios.


